Rolf Lüders su memorable columna en La Tercera
Rolf Lüders en su memorable columna en La Tercera el 1° de noviembre de 2019, dijo:si el gasto social les llegara a los dos deciles más pobres, no habría pobres en Chile, pues cada hogar recibiría 2,5 millones de pesos mensuales. ¿Es posible que asi sea hoy en Chile?
Rolf Lüders
Economista y académico chileno, uno de los "Chicago Boys" más influyentes del Gobierno Militar y el General Presidente Augusto Pinochet
Nació el 1 octubre 1935, Santiago. Hoy 90 años
Formación Ingeniero Comercial UC, mejor de su generación 1958. MBA y PhD Economía Universidad de Chicago 1968.
Biministro de Hacienda y Economía 30 ago 1982 - 14 feb 1983, gobierno del General Presidente augusto Pinochet. Le tocó enfrentar la crisis bancaria de 1982 e intervenir bancos
Profesor Titular UC desde 1968. Decano Facultad Economía UC 1968-1972. Impulsó el Magíster en Economía UC. Profesor visitante en Cornell, UCLA, Stanford, Johns Hopkins
Línea económica Liberalismo económico, Escuela de Chicago. Discípulo de Milton Friedman y Arnold Harberger
Modernizó la Facultad de Economía UC post-convenio con Chicago
Libros: Milton Friedman: la vigencia de sus contribuciones, Economía Chilena 1810-1995
Premio Trayectoria Ingeniería Comercial UC 2024
Posturas conocidas: Contra universalizar beneficios: “implica carga tributaria incompatible con crecimiento”
Partidario de focalizar gasto social
Crítico del préstamo obligatorio en reforma pensiones: “es un impuesto al trabajo”
Partidario de legalizar y regular drogas
En 1 frase: Fue el economista que combinó la academia UC-Chicago con gestión pública en el Gobierno Cívico Militar y del General Presidente Augusto Pinochet Ugarte, y hoy sigue siendo voz influyente en debates de gasto social, pensiones y crecimiento.
La columna de Rolf Lüders de fines de 2019 abrió un debate económico y político muy profundo en Chile. Su argumento central se basaba en un ejercicio matemático:
si tomamos todo el dinero que el Estado gasta en "gasto social" (educación, salud, vivienda, subsidios, etc.) y, en lugar de distribuirlo como servicios públicos, lo dividiéramos en efectivo únicamente entre las familias del 20% más pobre (los dos primeros deciles), la cifra teórica por hogar sería altísima.
Si actualizamos ese mismo ejercicio con los datos de los presupuestos públicos recientes, la respuesta matemática es un sí rotundo: la cifra hoy en día sería incluso significativamente mayor. Sin embargo, la respuesta en la práctica económica y de política pública es un no, es inviable.
Don Rolf Lüders nos permite entender que este escenario es una paradoja matemática que demuestra claramente que el gasto social en Chile ha llegado ser una aberración y muestra del populismo de los gobiernos que han pasado por el Estado de Chile, revisemos la realidad detrás de los números y su aplicación.
1. El cálculo matemático actual
Desde 2019, el gasto social en Chile ha aumentado de forma considerable debido a la implementación de la Pensión Garantizada Universal (PGU), el aumento de los subsidios directos y la expansión de la red de protección social.
Hagamos el mismo ejercicio teórico del economista Lüders:
El gasto social total: Actualmente, el gasto social en Chile ronda el 15% al 16% del Producto Interno Bruto (PIB), lo que equivale a un monto aproximado de entre 50 y 55 mil millones de dólares anuales (considerando un PIB de alrededor de 340 mil millones de dólares).
La población objetivo (20% más pobre): En Chile hay alrededor de 6,5 millones de hogares en total. El 20% más pobre equivale a cerca de 1,3 millones de hogares.
La división teórica: Si dividimos esos 52.000 millones de dólares anuales directamente entre esos 1,3 millones de hogares, cada uno recibiría aproximadamente 40.000 dólares al año.
Al valor del dólar actual en Chile, esa cifra equivale a más de 3 millones de pesos mensuales por hogar. Por lo tanto, el cálculo matemático crudo de Lüders sigue siendo totalmente válido e incluso se ha quedado corto.
2. Por qué no se puede hacer en la realidad
La razón por la cual ningún gobierno (ni de izquierda ni de derecha) aplica esta medida es que el "gasto social" no es una bolsa de dinero en efectivo esperando a ser repartida. Está compuesto por estructuras e instituciones complejas que nos muestran una maraña burocrática que es financiada por el gasto social:
Salud y Educación Pública: Gran parte del gasto social financia hospitales, consultorios, sueldos de médicos, profesores, construcción de escuelas y la gratuidad universitaria.
Si el Estado entregara el dinero en efectivo a los deciles 1 y 2, tendría que dificultades para financiar los hospitales públicos y las escuelas estatales, o cobrarles el costo real de mercado por atenderse o estudiar. Y he aqui la pregunta: ¿qué es mejor para favorecer a los que son favorecidos con el gasto social?
Derechos e infraestructura de libre acceso: El gasto social también financia programas de vivienda social, parques, subsidios al transporte público y redes de agua potable rural. Son bienes públicos que no se pueden fragmentar en un depósito bancario.
Focalización imposible: El gasto social no va dirigido únicamente a los dos deciles más pobres. Una parte gigantesca se destina a la clase media y a los adultos mayores de casi todos los niveles socioeconómicos (como ocurre con la PGU o la educación pública). Quitarle el gasto social al decil 3 o 4 para dárselo en efectivo al 1 y al 2 destruiría la red de seguridad de la clase media vulnerable.
El impacto real de las transferencias directas
Aunque la idea de repartir todo el presupuesto no es un imposible, el concepto de usar transferencias directas en efectivo (subsidios) para combatir la pobreza ha demostrado ser la herramienta más rápida para mover la aguja y para que los "políticos corruptos metan las manos al cajón".
Como muestra el gráfico de la encuesta CASEN a continuación, la caída histórica de la pobreza por ingresos en las últimas mediciones se debió en gran parte a la inyección de subsidios directos del Estado (como los bonos post-pandemia y la PGU), combinada con los ingresos autónomos de los hogares.
En conclusión: La afirmación original sigue siendo matemáticamente cierta hoy en día (e incluso los montos serían mayores). No obstante, funciona como un ejercicio intelectual para demostrar la enorme magnitud del presupuesto que el Estado chileno administra bajo el concepto de gasto social, y no como una propuesta de política pública aplicable en el mundo real, y lo mas importante, esta afirmación se extiende hasta llegar a conocer los montos del Gasto social, y los desvíos y robos que los izquierdistas y progresistas han hecho hasta el día de Hoy..
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