Lo malo de la Agenda 2030
La igualdad de resultados nunca ha formado parte del acervo de la derecha y, siempre que se ha promovido, ha tenido como consecuencia natural la asfixia de la libertad. Políticos de todos los sectores han acudido a firmar la Agenda 2030, una iniciativa cuyos orígenes son una serie de tratados internacionales, compuesta por 17 ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) y 169 artículos en los que se desglosan diversos propósitos y se detallan los indicadores que medirán su cumplimiento. Sólo los títulos de las cumbres previas que constituyen su origen nos dan algunas pistas sobre las intenciones de sus creadores: una serie de conferencias Sobre Población y Desarrollo efectuadas por la ONU (control de población), Conferencia de Pekín 1995 (feminismo radical, aborto, ideología de género, etc.), y Carta de la Tierra 1994, inspirada por ecologistas como José María Vigil para quien: “[…] en la actualidad el género humano resulta disfuncional para el planeta, y su proliferación resulta una plaga...