Una Moralidad Turbia En Chile En 70S Y 80S
Una moralidad turbia (o "gris") es difícil de definir con reglas absolutas porque no se encuentra en los extremos del blanco y negro, sino en el espacio donde los principios chocan con la realidad.
Estas son algunas formas de describirla según su naturaleza:
5. El contraste entre intención y resultado
Se puede describir como un "pantano":
Intenciones claras: "Quiero que haya orden".
Acciones turbias [grises]:
2. La deshumanización del adversario
La "turbiedad" moral se agrava cuando el oponente deja de ser visto como un ciudadano con derechos y pasa a ser un "enemigo interno” al que hay que vencer.
3. La asimetría del poder y la responsabilidad
Es aquí donde el análisis de la moralidad turbia [gris] suele volverse más complejo. Y los historiadores y expertos en ética política asumen inevitablemente posiciones que les obligan sus convicciones políticas al punto que se hace notoria su parcialidad:
a. La violencia estatal:
Estas son algunas formas de describirla según su naturaleza:
1. El fin justifica los medios
Es la descripción más clásica. Una persona con moralidad turbia [gris] puede tener un objetivo noble (salvar a su familia, proteger a su comunidad, buscar justicia), pero está dispuesta a utilizar métodos cuestionables para lograrlo. No disfruta del daño, pero lo ve como un "costo necesario”.
Es la descripción más clásica. Una persona con moralidad turbia [gris] puede tener un objetivo noble (salvar a su familia, proteger a su comunidad, buscar justicia), pero está dispuesta a utilizar métodos cuestionables para lograrlo. No disfruta del daño, pero lo ve como un "costo necesario”.
2. Flexibilidad situacional
A diferencia de una moralidad rígida que dice "nunca se debe mentir", la moralidad turbia [gris] es elástica. Se adapta a las circunstancias. Sus límites no son muros de piedra, sino fronteras móviles que se cruzan dependiendo de quién esté en juego o qué se pueda ganar o perder.
A diferencia de una moralidad rígida que dice "nunca se debe mentir", la moralidad turbia [gris] es elástica. Se adapta a las circunstancias. Sus límites no son muros de piedra, sino fronteras móviles que se cruzan dependiendo de quién esté en juego o qué se pueda ganar o perder.
3. Lealtad por encima de la ética
A menudo, lo que nubla la moral es el afecto. Alguien puede ser una persona íntegra en su vida pública, pero estar dispuesta a encubrir un delito o cometer una injusticia si eso protege a un ser querido. Aquí, la lealtad personal derrota a la ética universal.
A menudo, lo que nubla la moral es el afecto. Alguien puede ser una persona íntegra en su vida pública, pero estar dispuesta a encubrir un delito o cometer una injusticia si eso protege a un ser querido. Aquí, la lealtad personal derrota a la ética universal.
4. La falta de autocrítica (o el exceso de justificación)
Una característica clave es la capacidad de racionalizar. Alguien con moralidad turbia [gris] rara vez se ve a sí mismo como un villano; se ve como un pragmático, como alguien que "hace lo que otros no se atreven a hacer" o como una víctima de las circunstancias que simplemente sobrevive.
Una característica clave es la capacidad de racionalizar. Alguien con moralidad turbia [gris] rara vez se ve a sí mismo como un villano; se ve como un pragmático, como alguien que "hace lo que otros no se atreven a hacer" o como una víctima de las circunstancias que simplemente sobrevive.
5. El contraste entre intención y resultado
Se puede describir como un "pantano":
Intenciones claras: "Quiero que haya orden".
Acciones turbias [grises]:
"Para lograr el orden que deseo, debo silenciar a quienes opinan distinto".
La "turbiedad" surge cuando el observador no sabe si juzgar el buen deseo inicial o el rastro de daños que dejó el proceso.
En resumen, la moralidad turbia [gris] es propia del humano y es contradictoria. Es la zona donde los valores entran en conflicto y donde la línea entre el héroe y el antagonista se vuelve casi invisible.
Al aplicar el concepto “moralidad turbia[gris] a los hechos ocurridos en Chile durante los 70s y 80s en relación a los derechos humanos, se debe considerar que ambos bandos actuaron en un marco de moralidad turbia [gris].
Por lo tanto al aplicar el concepto de moralidad turbia [gris] al contexto histórico de Chile en los años 70 y 80, entramos en un terreno de análisis profundo donde la ética se enfrenta a la polarización política extrema.
Por lo tanto desde una perspectiva de análisis histórico y social, la noción de una "moralidad gris" en este periodo debe estructurarse bajo los siguientes puntos:
La "turbiedad" surge cuando el observador no sabe si juzgar el buen deseo inicial o el rastro de daños que dejó el proceso.
En resumen, la moralidad turbia [gris] es propia del humano y es contradictoria. Es la zona donde los valores entran en conflicto y donde la línea entre el héroe y el antagonista se vuelve casi invisible.
Al aplicar el concepto “moralidad turbia[gris] a los hechos ocurridos en Chile durante los 70s y 80s en relación a los derechos humanos, se debe considerar que ambos bandos actuaron en un marco de moralidad turbia [gris].
Por lo tanto al aplicar el concepto de moralidad turbia [gris] al contexto histórico de Chile en los años 70 y 80, entramos en un terreno de análisis profundo donde la ética se enfrenta a la polarización política extrema.
Por lo tanto desde una perspectiva de análisis histórico y social, la noción de una "moralidad gris" en este periodo debe estructurarse bajo los siguientes puntos:
1. El choque de cosmovisiones
En esa época, ambos sectores operaban bajo la convicción de que estaban salvando al país de una catástrofe inminente. Por lo tanto es improcedente poner una visión sobre la otra sin atender la fuerza de la legalidad de cada una de las convicciones.
En esa época, ambos sectores operaban bajo la convicción de que estaban salvando al país de una catástrofe inminente. Por lo tanto es improcedente poner una visión sobre la otra sin atender la fuerza de la legalidad de cada una de las convicciones.
Un sector argumentaba que el uso de la fuerza era un "mal necesario" para evitar el establecimiento de un régimen totalitario y el colapso económico.
El otro sector ha justificado sus acciones de resistencia o ruptura institucional como una defensa necesaria frente a la opresión o, como el único camino hacia una justicia social .
El otro sector ha justificado sus acciones de resistencia o ruptura institucional como una defensa necesaria frente a la opresión o, como el único camino hacia una justicia social .
2. La deshumanización del adversario
La "turbiedad" moral se agrava cuando el oponente deja de ser visto como un ciudadano con derechos y pasa a ser un "enemigo interno” al que hay que vencer.
Cuando se opera bajo una lógica de guerra, los límites éticos se vuelven difusos. La protección de los derechos humanos básicos pasó a ser secundaria frente a la supervivencia del proyecto político propio. Ambas partes conocen esa situación.
3. La asimetría del poder y la responsabilidad
Es aquí donde el análisis de la moralidad turbia [gris] suele volverse más complejo. Y los historiadores y expertos en ética política asumen inevitablemente posiciones que les obligan sus convicciones políticas al punto que se hace notoria su parcialidad:
a. La violencia estatal:
Unos justifican el derecho del uso represivo del aparato del Estado (policía, ejército, servicios de inteligencia) para ejercer represión sistemática.
Otros historiadores justifican la violencia de grupos insurgentes o de oposición: Actos de resistencia armada o sabotaje realizados por grupos civiles.
Aunque ambos bandos puedan haber actuado fuera de los marcos legales o éticos convencionales, la discusión se centra en si la responsabilidad moral es equivalente cuando uno de los bandos tiene el monopolio de la fuerza y la obligación constitucional de proteger a todos los ciudadanos.
Otros historiadores justifican la violencia de grupos insurgentes o de oposición: Actos de resistencia armada o sabotaje realizados por grupos civiles.
Aunque ambos bandos puedan haber actuado fuera de los marcos legales o éticos convencionales, la discusión se centra en si la responsabilidad moral es equivalente cuando uno de los bandos tiene el monopolio de la fuerza y la obligación constitucional de proteger a todos los ciudadanos.
Y en este sentido la linea roja esta marcada para ambos de diferente manera:
La izquierda se justifica aduciendo que pueden existir daños colaterales producto de la buena causa en que están empeñados los “combatientes”.
Los agentes del Estado argumentan que su deber es proteger de esos danos colaterales a la ciudadanía que no tiene recursos para protegerse por sí misma de las acciones subversivas.
4. El dilema de los "testigos silenciosos"
La moralidad turbia [gris] no solo afectó a los combatientes directos, sino también a la sociedad civil.
La moralidad turbia [gris] no solo afectó a los combatientes directos, sino también a la sociedad civil.
Muchas personas se encuentran en una zona gris: apoyando los resultados económicos o el "orden" recuperado, algo real y de importancia, mientras tuvieron que ignorar o racionalizar las noticias sobre desapariciones y torturas, debido a que las actividades extremistas sobrepasaron la racionalidad, acciones tales, como la colocación de explosivos en lugares públicos, sabotajes como envenenamiento del agua potable, y enfrentamientos directos desde las sombras usando uniformes militares o de carabineros.
Vale reconocerlo, ese silencio pragmático es una de las facetas más humanas y complejas de la moralidad turbia [gris], y aunque obviamente resulta contradictorio, este pragmatismo se transforma en una victoria cuando se logra vencer al terrorismo.
Este enfoque de la moralidad turbia[gris] permite alejarse de una caricatura de "héroes contra villanos" para entender cómo personas comunes, bajo una presión ideológica, de linea de mandos y social extrema, pueden terminar validando o ejecutando actos que en tiempos de paz se consideran atroces.
Esta parcializacion de la izquierda acerca de la percepción de “moralidad turbia[ gris] compartida" ha influido en los esfuerzos de reconciliación nacional y en la narrativa histórica actual en Chile. Mas de 500 presos politicos de los gobiernos “democráticos”, entre militares, carabineros y civiles han sufrido la carcel por condenas injustas en manos de jueces prevaricadores que no han sentado jurisprudencia considerando el factor “moralidad turbia [gris]”.
Este enfoque de la moralidad turbia[gris] permite alejarse de una caricatura de "héroes contra villanos" para entender cómo personas comunes, bajo una presión ideológica, de linea de mandos y social extrema, pueden terminar validando o ejecutando actos que en tiempos de paz se consideran atroces.
Esta parcializacion de la izquierda acerca de la percepción de “moralidad turbia[ gris] compartida" ha influido en los esfuerzos de reconciliación nacional y en la narrativa histórica actual en Chile. Mas de 500 presos politicos de los gobiernos “democráticos”, entre militares, carabineros y civiles han sufrido la carcel por condenas injustas en manos de jueces prevaricadores que no han sentado jurisprudencia considerando el factor “moralidad turbia [gris]”.
Jose Luis Vasconcellos un verdadero y genuino patriota
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